Son muchos los actores que han ganado o perdido peso para interpretar un papel, o que se han preparado físicamente para aparecer más musculosos. En ocasiones ese cambio radical de aspecto físico se ha tenido que conseguir en muy poco tiempo por lo que es muy probable que los métodos elegidos para lograrlo no hayan sido muy saludables ni aconsejables. Además, después de ganar o perder un montón de kilos, se quiere volver al peso anterior también de forma rápida, y esos cambios tan bruscos no son buenos para la salud. Otros actores han preferido recurrir al maquillaje o efectos especiales como Gwyneth Paltrow que en la película
Amor ciego utilizó un traje especial para aumentar su volumen y, para comprobar la eficacia de su transformación en mujer de más de 100Kg, se dirigió hacia un hotel de Nueva York donde pudo estudiar el comportamiento de la gente hacia las personas con sobre peso. Según confesó la gente no la miraba a los ojos y ella se sintió humillada, molesta y triste y comprendió lo que sienten las personas obesas que en muchos casos sufren el rechazo social.
GWYNETH PALTROW

En el caso de la bellísima Gwyneth Paltrow el cambio tan radical se produjo gracias a los efectos especiales, maquillaje y vestuario, pero a continuación presentamos algunos de los numerosos casos en los que los cambios han sido reales y han podido poner en riesgo la salud de los actores que se han sometido a dietas hipercalóricas o que han dejado de comer para parecer enfermos o desnutridos.
JARED LETO
En 2008 el actor Jared Leto tuvo que subir unos 30 kilos para
dar vida al asesino de John Lennon, Mark David Chapman en la película
Chapter 27. Para conseguir su objetivo siguió una dieta hipercalórica que le dejó con el aspecto que apreciamos en estas imágenes. Después tocaba dar marcha atrás y volver a estar delgado. Pero ¿No os parece que tras 6 meses de dieta de adelgazamiento Jared quedó extremadamente delgado y con aspecto enfermizo? ¿Son saludables estos cambios tan bruscos de peso?


Tom Hanks
En la película Náufrago Tom Hanks pasaba mucho tiempo en una isla desierta y para interpretar este papel tuvo que perder 20 Kg. Tras rodar las primeras escenas de la película con Tom Hanks grueso, el director se puso a rodar otro filme con el mismo equipo y le dio a Hanks un año para perder los kilos que le sobraban. En este caso al protagonista no le vino mal perder unos kilos pues estaba un poco fondón, y si dispuso de un año para perder peso pudo hacerlo lentamente.
Renee Zellweger

La gordita más simpática fue la protagonista de El diario de Bridget Jones. Muchos pensaron que Renee Zellweger era gordita y por ese motivo lo habían elegido para el papel de esta divertida comedia, pero lo cierto es que en realidad tuvo que subir bastantes kilos para conseguir la figura de la que tanto se acomplejaba su personaje. Para la primera parte engordó y adelgazó y para la segunda parte más de lo mismo: 14 Kg en 7 meses. Para coger peso de forma rápida se zampaba unos 20 donuts cada día, bollos, hamburguesas, patatas fritas, refrescos, batidos, espaguetis, pizza, mantequilla de cacahuete, etc. Pero para la tercera parte se optará por utilizar un traje de gordita, del estilo al utilizado por Gwyneth Paltrow en Amor ciego, pues adelgazar y engordar de morma habitual podría afectar la salud y el bienestar de la actriz.
Christian Bale
Este cambio radical sí que impresiona, aterra, nos parece estar viendo a un espectro, parece salido de un campo de concentración. En el 2004 Christian Bale tuvo que bajar 28 kilos para interpretar el personaje principal de la película El Maquinista. En esta película Bale encarna a Trevor Reznik, un obrero paranoico, olvidadizo, atormentado por remordimientos y asediado por alucinaciones, que lleva un año sin poder dormir.
¿Y qué hizo el autor para perder tantos kilos? Pues simplemente dejó de comer totalmente y se puso a correr. Muy poco saludable.
"Con el tiempo, ya no podía ni correr", afirmó el actor. "Era más como andar a tropezones, las piernas se me habían atrofiado a tal punto que se veían cómicas".
Matt Damon
En el 2009 Matt Damon con 39 años, pasó de ser un eschombre fuerte y musculoso a estar fondón, con una buena barriga y michelines. El actor tuvo que subir 15 kilos para interpretar el papel de Mark Whitacre en la película El Informante.
Pero esa no es la única transformación física que ha sufrido Matt Damon, pues en la película En honor a la verdad (1996) perdió 18 Kg para dar vida a un soldado heroinómano; en la imagen podemos verlo muy delgado y demacardo para poder representar mejor su papel.

50 Cent

Curtis James Jackson III (nacido el 6 de julio de 1975) más conocido por su nombre artístico, 50 Cent, es un rapero y actor estadounidense ganador del Grammy.
El 24 de mayo de 2000, fue atacado por Darryl "Hommo" Baum, por un asaltante se acercó al lado izquierdo de Jackson con una pistola 9 milímetros y disparó nueve tiros a quemarropa: en la mano (una bala golpeó el pulgar derecho y salió de su dedo meñique), el brazo, la cadera, ambas piernas, pecho y mejilla izquierda. La herida de la cara dio lugar a una inflamación de la lengua, la pérdida de una muela, y una mancha pequeña en su voz que la hizo más grave. El amigo que le acompañaba también sufrió una herida de bala en la mano. Baum, el presunto agresor, murió tres semanas después.
50 Cent, el hombre de los 9 balazos parecía muy fuerte, hasta que lo vimos interpretar el papel de una persona enferma de cáncer. Por este papel en la película Things Fall Apart, 50 Cent tuvo que bajar unos 24 kilos para parecer enfermo y realmente lo parece ¿No pensáis igual?.
Charlize Theron
La bella Charlize Theron interpretó a la monstruosa asesina en serie Aileen Wuornos en la película Monster, y para ello tuvo que dejar de lado su esbelta figura y engordar 14 kilos. Y no sólo eso, además tuvo que empeorar su aspecto físico con unos implantes dentales que imitaban muy bien la dañada dentadura de Aileen. Su magnífica actuación le valió un Oscar.
WILL SMITH
La transformación de Will Smith en Ali requirió el cambio físico que va de un actor de 80 kilos a un atleta de 105 kilos, bien musculado. Tuvo que subir 25 Kg. Pero no todo era subir de peso sino que Will debía incrementar considerablemente su musculatura y practicar los movimientos únicos del gran Muhammad Ali. Esta transformación le llevó un año de su vida para dar vida al que muchos consideran el mejor boxeador de peso pesado de la historia.
RUSSELL CROWE
El actor australiano tuvo que engordar hasta 30 kilos para interpretar la película Body of Lies. Dicen que tuvo que desayunar con hamburguesas durante un tiempo para subir de peso. Parece que el actor después de subir tantos kilos manifestó que ya no quería interpretar a más gordos y que quería volver a lucir una figura como la que tenía en Gladiator. Para ello hay que cuidar la dieta, hacer ejercicio, pero también tener cuidado con el alcohol, que parece gustarle mucho a Crowe.
ROBERT DE NIRO

Hay algunas ocasiones en las que un actor parece tocado por la genialidad y la línea que separa al actor del personaje puede volverse casi invisible. El actor, persiguiendo dar la máxima credibilidad a su creación, puede entregarse a la transformación, intentar parecerse lo más posible al personaje, tanto física como psicológicamente. Este fue el caso de Robert de Niro en Toro Salvaje (1980), de Martin Scorsese, basada en el libro Raging bull, película en la que el actor engordó más de 30 kilos para hacer creíble el declive físico y moral del mítico boxeador Jake La Motta. De ahí surgió una de las más míticas interpretaciones de todos los tiempos y uno de los casos de mayor aumento de peso para interpretar un papel en el cine. De Niro obtuvo un Oscar por este papel.
Beyonce
La cantante y actriz ganó diez kilos para dar vida a la cantante de blues Etta James en el filme Cadillacs Records.Pero no es la primera vez que la cantante acepta modificar su físico para hacer una película. En 2006 debió hacer un riguroso régimen de adelgazamiento para protagonizar Dreamgirls, cuyo papel le exigía bajar nueve kilos.
SILVESTER STALLONE

En 1997 apareció en un papel protagonista en Cop Land, junto a un gran elenco entre los que se encuentran actores de la talla de Robert De Niro, Ray Liotta y Harvey Keitel. Para este papel de un policía mediocre pasado de kilos que ejerce su profesión en el Estado de Nueva Jersey, aumentó aproximadamente 20 Kg de peso. El filme, aunque de considerable calidad, no es un clásico del género de mafiosos, pero su actuación fue aclamada por la crítica y considerada como su mejor interpretació desde Rocky en 1976.
BENICIO DEL TORO

Otro caso notable de cambio de aspecto físico, es el de Benicio del Toro, que para dar vida al drogadicto Dr. Gonzo de
Miedo y asco en Las Vegas subió 18 kilos.
Eric Bana
El conocido actor australiano tuvo que hacer papeles impactantes como éste antes de saltar a la fama. Para éste engordó 15 kilos. El actor es guapo, pero vaya pinta tiene en esta imagen...
BEN KINGSLEY

Ben Kingsley, el actor británico de orígen Hindú,para interpretar al gran Mahatma Gandhi tuvo que someterse a una dieta para bajar 9 kilos. Por este papel obtuvo un Oscar.
Otros ejemplos son: Jake Gyllenhaal que en Prince of Persia ganó 10 kilos en musculatura, Edward Norton, que para dar vida a un nazi en American history X sometió su cuerpo a intensas sesiones de gimnasio, y también tuvo que trabajar su cuerpo Gerard Butler para su papel en 300, aunque también se dice que los efectos especiales y el maquillaje tuvieron mucho que ver en el aspecto del actor en esa película. También podemos mencionar un cambio espectacular, el de Vincent D'Onofrio que engordó 32 Kg para su papel en la película La chaqueta metálica.