En este blog encontrarás información y podrás opinar sobre Cine y Medicina y sobre la aplicación del séptimo arte en la docencia de Ciencias de la Salud.
1921. Un grupo de jóvenes enfermeras de la alta sociedad, formadas y reclutadas por la duquesa Carmen de Angoloti y apoyadas y patrocinadas por la Reina Victoria, parten hacia Melilla, no muy conscientes de los peligros a los que se van a enfrentar y a cómo va a cambiar su vida.
Se instalan en un colegio abandonado y lleno de telarañas que tienen que limpiar y habilitar y que pronto estará lleno de heridos de guerra, Heridas por explosivos, armas blancas y de fuego, cuadros de estrés postraumático, lo que clásicamente se denominaban neurosis de guerra, quemaduras, hasta un caso de meningitis que les lleva a una cuarentena y a labores de desinfección o al uso de mascarillas, prácticas que recordaban a nuestra propia cuarentena por el coronavirus.
Vemos también desinfección de heridas, intervenciones quirúrgicas para extraer un proyectil, o una biopsia a la duquesa que tiene unos granulomas que le hacen sangrar por la nariz y expectorar sangre o sufrir mareos y desvanecimientos. Hasta vemos asistir un parto.
Vemos cómo trabajan sin guantes, algo impensable hoy en día, o los recursos escasos de que disponen.
Es una serie muy interesante basada en hechos reales, pues la duquesa y las damas enfermeras existieron de verdad. También tiene tramas románticas de amor y desamor, y cuenta con una magnífica ambientación.
Por poner una pega, yo diría que el final fue muy precipitado ¿Tal vez pensaron en algún momento en una segunda temporada que nunca llegó? A mi entender quedan algunos flecos sueltos y habría podido dar más de sí.
Y después de ver esta serie quiero leer algo sobre Carmen Angoloti, y quizás en un futuro, espero que no muy lejano, os hable de ella en el blog. En la serie es Alicia Borrachero la que da vida a la duquesa, con una magnífica interpretación.
Y además os dejo otro enlace con mucha información interesante sobre esta nueva serie. Aquí podréis leer sobre el reparto, argumento, curiosidades,noticias...
El 24 de octubre saldrá a la venta el libro 1921, diario de una enfermera de Eligio R. Montero, guionista que ha participado en numerosas series españolas relevantes como Gran Reserva, Hispania, Gran Hotel, Bajo sospecha, o Seis hermanas. Ya estoy deseando que salga el libro.
Tiempos de guerra es la nueva apuesta de ficción de Antena 3, protagonizada por cinco enfermeras. ¿Y qué actrices dan vida a estas enfermeras? Nada más y nada menos que Alicia Borrachero (Carmen de Angoloti, Duquesa de la Victoria), que de Medicina ya sabe pues fue la Dra. Cruz en Hospital Central (antes ya la habíamos visto en Periodistas y más recientemente en La Embajada); Amaia Salamanca (Julia Monteleón), que se hizo muy popular al protagonizar Sin tetas no hay paraíso y que también hemos visto en Gran Hotel, Velvet, o en Fuga de cerebros, por poner algunos ejemplos; Verónica Sánchez (Pilar Muñiz de Zárate), a la que ya vimos en televisión en la recordada serie Los Serrano; Alicia Rubio (Verónica) (Mar de plástico, Amar es para siempre en la televisión, y en el cine se puede citar Tarde para la ira); y Anna Moliner (Magdalena Medina) (Margarida en La catedral del mar).
Pero estas magníficas actrices no están solas sino muy bien acompañadas pues hay que decir que el reparto es de excepción. Por ejemplo, Álex Gadea en el papel de Andrés, y Álex García como Fidel Calderón. José Sacristán, al que hemos visto recientemente en Velvet, da vida al coronel Vicente Márquez, Miguel Rellán es el suboficial Dámaso, Vicente Romero es el comandante Silva, y Marcel Borrás es el alférez Pedro Ballester. Daniel Ludhn es Larbi, Silvia Alonso es Susana, Carmen Balagué interpreta a Manuela, Cristóbal Suárez es el sargento médico Luís Garcés, Nuria Herrera es Raquel, Federico Pérez es el teniente médico Guillermo, Toni Agustí es el capitán Somarriba, David Marcé da vida a Daniel y Cuca Escribano que interpreta a la reina. ¿Es o no es un reparto de campanillas?
O he hablado del reparto de esta serie original de Atresmedia TV producida por Bambú que se estrenará después del verano en Antena 3, ¿Pero qué vamos a ver en esta ficción de enfermeras en tiempos de guerra? La serie nos traslada con la máquina del tiempo a 1921 cuando la reina Victoria Eugenia envió a Melilla a un grupo de enfermeras de clase acomodada y distintas edades. Su destino curar a los numerosos soldados heridos en la guerra con Marruecos. España lucha por mantener sus posesiones en el norte de África, en la zona del Rif. Los sublevados rifeños, liderados por Abd El Krim avanzan imparables, lo que conducirá a la derrota española en la batalla de Annual. Es en este contexto en el que la reina hizo que la Cruz Roja española envió a un grupo de enfermeras comandadas por la Duquesa de la Victoria para instalar hospitales de sangre en las zonas del conflicto bélico.
Julia (Amaia Salamanca) es hija de una amiga de la duquesa, y acude a la zona para actuar como enfermera, pero también para buscar a su hermano y a su prometido que están en el frente y desconocen su paradero. Estas chicas de familias acomodadas que han vivido entre algodones se toparán con la cruda realidad de la guerra, el sufrimiento y la muerte.
La serie tiene muy buena pinta, con un argumento interesante, y buen reparto. Si queréis saber más podéis consultar en: Tiempos de guerra
Otra serie interesante sobre enfermeras es Llama a la comadrona serie basada en el libro de Jennifer Worth "Una historia verdadera en el Londres de los años 50".
En el último número de la Revista de Neurología, el correspondiente a la primera quincena de junio, me han publicado una carta al director, comentario a un artículo: "Rehabilitación neuropsicológica en tiempo de guerra". El artículo me resultó muy interesante y quise añadir algunas referencias cinematográficas sobre películas en las que se ven lesiones de guerra, la difícil adaptación de los veteranos a la vida civil, la rehabilitación, etc.
La siguiente imagen pertenece a la película Los mejores años de nuestra vida. En la imagen podemos ver a tres veteranos que vuelven al hogar, uno de ellos con prótesis en ambas extremidades superiores.
En la siguiente imagen podemos ver a Marlon Brando en silla de ruedas en la película Hombres (1950), que supuso su debut cinematográfico. Para preparar el papel estuvo un mes en un centro de lesionados medulares, haciendo la misma vida que ellos.
Este fin de semana he visto Mañana es vivir una película que no conocía y que sumé a mi videoteca con gran alegría. La elegí fundamentalmente por la presencia de Orson Welles, al que todos recordaréis por magníficos papeles en El tercer hombre, Ciudadano Kane, Cagliostro, Campanadas a media noche o Sed de mal, entre otras. Pero es que además en la película también nos encontramos a una de las grandes: Claudette Colbert, de la que recientemente he vuelto a ver Pacto tenebroso, y por supuesto recomendaría comedias como Sucedió una noche (por esta película ganaría el Oscar), con un espléndido Clark Gable como partenaire, o Un marido rico. Y no puedo dejar de mencionar títulos como El signo de la cruz, Cleopatra, o Imitación a la vida, entre otros filmes.
Y como no hay dos sin tres, entre los principales actores contamos además con George Brent, del que también os recomiendo Amarga victoria y La escalera de caracol.
A Welles, Colbert y Brent les acompañan en el reparto Lucile Watson, Richard Long, Natalie Wood, John Wengraf, Sonny Howe, Michael Ward, y Ian Wolfe.
La película que hoy nos ocupa, Mañana es vivir, fue dirigida por Irving Pitchel en 1946, con guión de Lenore J. Coffee, basado en una historia de Gwen Bristow. La música corre a cargo del sensacional Max Steiner y de la fotografía es responsable Joseph A. Valentine.
La acción comienza durante la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Elizabeth y John están casados y muy enamorados, pero han de separarse cuando él se alista como piloto. Cuando termina la guerra ella está esperanzada y deseando el reencuentro, cuando recibe un telegrama que le informa fríamente de la terrible noticia del fallecimiento de su amado esposo, que ha muerto sin saber que hay un hijo en camino. Ella recibe toda la ayuda y apoyo de su jefe, que está enamorado de la joven. Ambos se acaban casando y forman una familia feliz con dos hijos.
En realidad John no ha muerto, pero ha sufrido graves daños en la cara, que le ha quedado desfigurada, y tiene importantes dificultades para caminar. Al verse en esas condiciones, gravemente mutilado, decide que es mejor que su esposa lo dé por muerto y se evite el sufrimiento de ver a su marido en esas condiciones. Además así no habrá de sacrificarse por él y podrá rehacer su vida y ser feliz. 20 años después volverán a encontrarse... y no desvelo nada más para guardar algo de misterio. Os animo a verla y a disfrutar de este drama magníficamente interpretado y que a nadie dejará indiferente.
John toma una decisión pensando en la felicidad de su mujer, renuncia a ella pensando que de esa manera la joven será más feliz, pero la verdad es que no tiene en cuenta su opinión, su voluntad, su decisión. El protagonista actúa con una actitud bastante paternalista y además da una imagen negativa de la discapacidad: para no sufrir es mejor alejarse de la persona con discapacidad.
Es una película muy interesante que hace pensar y sobre la que se puede debatir largo y tendido. Seguro que la mencionaré en la Jornada de Cine y Discapacidad.
Ahora me viene a la cabeza otra película de la que ya he hablado en Cinemed: Hombres (1950), debut cinematográfico de Marlon Brando, en la que da vida a un joven soldado que en la Segunda Guerra Mundial queda parapléjico por una herida de guerra y se niega a hacer la rehabilitación y a que lo visite su novia. Se define como un "medio hombre" y no quiere que su novia lo rechace o que lo acepte por lástima. Sin embargo, la insistencia de la joven consigue sus frutos. En la imagen podemos ver al actor en silla de ruedas. Para preparar su papel estuvo un mes ingresado en un hospital de veteranos con muchos jóvenes con lesión medular y haciendo la misma vida que ellos para que su interpretación fuera creíble y estuviera ajustada a la realidad.
En El regreso (1978)el protagonista, también parapléjico, consigue que una guapa enfermera voluntaria vea en él algo más que la silla de ruedas, que la discapacidad, y el amor va a ser para él muy favorable en su recuperación. En el siguiente vídeo podéis ver el tráiler de este filme.