En este blog encontrarás información y podrás opinar sobre Cine y Medicina y sobre la aplicación del séptimo arte en la docencia de Ciencias de la Salud.
La Medicina ha estado presente en la gran pantalla desde la época del cine silente. Se han mostrado la mayor parte de las enfermedades y lesiones, representadas con más o menos realismo. Los médicos que se han asomado a la pantalla han sido de todo tipo, más o menos entregados, empáticos o sin empatía alguna, íntegros o con un pasado oscuro o vicios inconfesables...
La Medicina en la películas da a conocer a los profesionales, da visibilidad a las enfermedades y puede conventirse en un material útil para la docencia y la acción divulgatiuva.
Y si queréis más información sobre la utilización del cine en la docencia de las ciencias de la salud os recomiendo el libro "Cine y ciencias de la salud. Aplicaciones docentes" de la editorial Dykinson.
Siempre a la busca y captura de películas y series relacionadas con la Medicina me he topado con una serie italiana de 2020 titulada Doc, que está inspirada en hechos reales y que os recomiendo.
La primera temporada consta de 16 episodios y obtuvo un gran éxito en su país de origen. En la actualidad se está rodando la segunda temporada.
La serie se inspira en la historia del médico italiano Pierdante Piccione que escribió varios libros en los que relataba sus experiencias tras un aparatoso accidente de tráfico que le dejaba lesiones cerebrales como secuela.
Si sabéis italiano podéis leer: "Meno Dodici", obra en la que se basa esta serie, o el libro "Storie di un medico empatico", ambas obras de Piccione.
En la serie el protagonista es Luca Argentero, q ue da vida al doctor Andrea Fanti, cuya vida cambiará radicalmente tras sufrir un disparo en la cabeza y perder la memoria de los últimos 12 años de su vida.
El doctor metódico que rechaza la empatía se convierte en paciente y vuelve a ejercer la medicina, pero con restricciones. Andrea ya no es el mismo y actúa con los pacientes de forma muy diferente y empática, como al inicio de su ejercicio profesional.
Sobre médicos que se convierten en pacientes os quiero recomendar una película titulada "El doctor". El paso por la experiencia de enfermar cambia radicalmente al médico al que da vida William Hurt (esta película también se inspira en hechos reales).
Yo he visto ya varios episodios y me está gustando mucho, espero que vosotros también la disfrutéis.
Seguimos con esta sección de películas médicas que podemos ver en esta cuarentena. A La ciudad de la alegría, El Médico, El doctor, El Dr. Moscati, se une hoy una gran película que se titula "No serás un extraño" (1955), con un reparto de campanillas encabezado por Robert Mitchum, Olivia de Havilland, Frank Sinatra, Gloria Grahame y Lee Marvin. El filme fue dirigido por Stanley Kramer, que se encargó también del guión, adaptación de la obra homónima de Morton Thompson.
Comprobando entradas anteriores del blog he visto que ya había publicado una entrada bastante completa sobre esta película, así que os voy a dejar el enlace para que podáis repasarla.
Ya os he hablado de varias películas en esta sección del blog "Cine, Medicina y cuarentena", como La ciudad de la alegría, El médico y El doctor, y hoy me voy a centrar en Dr. Moscati el médico de los pobres.
De esta película ya os he hablado en el blog y a continuación os dejo los enlaces de esas entradas anteriores:
En primer lugar quiero contaros algunas cosas sobre este doctor italiano que ha sido elevado a los altares. Pablo VI lo beatificó en 1975, y el 25 de octubre de 1987 fue declarado santo por el Papa Juan Pablo II.
Moscati vino al mundo el 25 de septiembre de 1880 en Benevento (Italia). En 1897 se matriculó en la facultad de Medicina y se graduó con 22 años con las mejores calificaciones de su promoción. Se formó en varias especialidades para poder atender mejor a sus pacientes, y hay que resaltar que fue uno de los primeros en aplicar la insulina para el tratamiento de la diabetes, enfermedad que padeció su madre.
Se doctoró y fue nombrado miembro de la Real Academia Italiana de Medicina Quirúrgica. Además, supervisó el Instituto de Anatomía Patológica.
Madrugaba y asistía a misa y después acudía a zonas pobres a ver a algunos enfermos a los que no cobraba nada y siempre tenía para ellos una sonrisa o una palabra amable y cariñosa. Tras atenderlos se iba a trabajar al hospital.
Probablemente podría haber tenido una carrera meteórica y haber conseguido puestos y honores, pero se dio cuenta de que su puesto estaba ayudando a los pobres y enseñando a sus alumnos.
Evacuó un hospital durante la erupción del Vesubio, salvando a muchos pacientes. Al poco de haberlos rescatado el hospital se derrumbó, de no haber intervenido el doctor habrían muerto muchos pacientes. Esta escena se ve muy bien reflejada en la película. Otro heroico fue su trabajo y entrega, con poco más de 30 años, durante una epidemia de cólera o durante la Primera Guerra Mundial, cuidando a soldados heridos.
Se trata de una película muy interesante, muy apropiada para estos días de Semana Santa. En el filme, que refleja la vida y la entrega de Moscati, podemos ver cómo trata a los pacientes, como se esfuerza, se dedica a todos, sobre todo a los más desvalidos y muestra una gran profesionalidad, una relación cercana y empática con los enfermos y un gran desprendimiento. Se entrega hasta dar la vida.
Os dejo un vídeo de una crítica del padre Peio e imágenes de la película italiana sobre el Dr. Moscati
Os quiero dejar un enlace con información sobre Cine y Medicina y algunos títulos recomendados como por ejemplo, Siempre Alice (2014), La decisión de Anne (2009), 100 metros (2016), Un hombre soltero (2009), o El doctor (2001).
En estos filmes se abordan cuestiones como la enfermedad de Alzheimer, La leucemia, los bebés medicamento, la esclerosis múltiple, el suicidio, el cáncer, la empatía, etc.
En esta nueva sección que nos acompañará durante la cuarentena os he hablado ya de La ciudad de la alegría y de el médico, y hoy os quiero hablar de una película que me gusta mucho que se titula El doctor.
Si tuviera que definir esta película únicamente con una palabra diría EMPATÍA. El protagonista, al que da vida William Hurt, es un prestigioso cirujano. Al principio del filme de empatía tiene poco, es más bien prepotente, orgulloso y mantiene a todo el mundo lejos, quizás su comportamiento sea una forma de poner una barrera o un mecanismo de defensa, una coraza. Las cosas cambian radicalmente cuando cae enfermo y se da cuenta de que le tratan como él trataba a sus pacientes y no le gusta, desea un trato más humano.
Su enfermedad, el trato recibido, su amistad con una enferma de cáncer le hacen reflexionar y cuando se recupera cambia radicalmente en la relación con su esposa, con sus compañeros, con sus pacientes y con los estudiantes, intentando que den un trato más humano a los enfermos, que no son números, son personas con sus sentimientos, sus miedos, sus deseos de ser escuchados. Se vuelve más empático.
Sobre esta película ya escribí en este blog y también en el Blog Laboralnews, en la sección Laboralcinema. Si queréis leerlo podéis hacerlo en el siguiente enlace: El doctor
Y otra película en la que la empatía está muy presente es Doctor Moscatti, de la que hablaré mañana en esta sección.
Y para finalizar os dejo el trailer de la película.
Ayer empezamos esta nueva sección que durará mientras nos encontremos en esta situación de cuarentena o confinamiento, que se va a prolongar otros 15 días...como mínimo.
Ayer hablamos de la película La ciudad de la alegría, basada en el libro homónimo de Dominique Lapierre, y hoy nos vamos a centrar en una gran película, basada también en un libro maravilloso, y una buena sugerencia de lectura para estos días de encierro: El médico de Noah Gordon, publicado en 1996. Es el primero de una trilogía completada por El Chamán y La Dra. Cole, que recorre la historia de una saga de doctores, desde el primer barbero-cirujano (Inglaterra de 1020, hasta la Dra. Cole, una médico norteamericana del siglo XX.
¿Cuál es la historia que nos cuenta El Médico? Nos habla de Rob J. Cole que con sólo 9 años se queda huérfano y sin techo. Tras el fallecimiento de sus padres descubre que tiene un don, que consiste en saber que alguien está a punto de morir sólo con tocarlo. Se convierte en ayudante de un barbero-cirujano ambulante que realiza algunas curas e intervenciones menores y prepara un brebaje curalotodo, una panacea, y montan sus espectáculos de charlatanismo para vender el milagroso producto. Quiere convertirse en médico y viaja a Persia con la ilusión de aprender con un gran médico, que tiene su mismo don, y que aplica técnicas avanzadas para la época. Aprenderá mucho y posterormente viajará a Londres y a Escocia donde se afincará con su familia.
La adaptación cinematográfica de 2013, es una buena adaptación aunque difiere en algunos aspectos de la novela original.
¿Queréis conocer algunas curiosidades sobre esta película alemana dirigida por Philipp Stölzl? Si la respuesta es Sí, pinchad en el siguiente enlace: 10 curiosidades de la película El Médico.
¿No has visto la película? ¿Quieres verla? Te gustará mucho. Te dejo el siguiente vídeo.
Estamos confinados y parece que la cosa se va a prolongar. En estos días no debemos estar tirados en el sofá sin hacer nada o dar paseos continuos a la nevera al tiempo que no hacemos ejercicio.
Podemos llenar el tiempo de diversas formas, y una de ellas es con cine.
A partir de hoy y mientras dure esta cuarentena os presentaré cada día una película relacionada con la Medicina.
Vamos a empezar comentando La ciudad de la alegría(1992), dirigida por Roland Joffé y protagonizada por Patrick Swayze, que se pone en la piel de un doctor. La película se basa en el libro homónimo de Dominique Lapierre, que os recomiendo a todos, yo lo leí hace años y me impactó muchísimo.
Max es un médico norteamericano que sufre una crisis vital y abandona la medicina. Viaja a la India a encontrar sentido a su vida y termina trabajando en el humilde dispensario de la Ciudad de la Alegría, un lugar donde se hacinan los más pobres. Será un gran contraste para nuestro protagonista que procede de un mundo totalmente distinto. Se ve claramente la diferencia de clases y castas, la falta de recursos, la miseria, el dolor.
Una frase: en la vida se puede huir, ser espectador o comprometerse. Esto nos puede llevar a reflexionar ¿Qué hacemos en nuestra vida? ¿Somos de los que huimos a la primera de cambio ante cualquier dificultad? ¿Nos limitamos a contemplar la vida desde la barrera sin intervenir, siendo meros espectadores? ¿O somos de los que saltan al ruedo, se comprometen, actúan, se atreven a vivir, a sufrir, a ser felices de verdad? ¿VIVIMOS o estamos agazapados?
A continuación y después de habernos puesto un poco profundos y reflexivos podemos ver el trailer de esta película en la que un médico hastiado, cansado, que se definía como médico no practicante, porque no le gustaba la gente enferma, acaba saltando al ruedo de la vida y su vida da un giro total.
He de decir que me gustó más el libro que la película, pero como no se trata de elegir una cosa u otra yo os recomiendo que leáis el libro de Lapierre y después veáis la película. Creo que os va a gustar y no os va a dejar indiferentes.
Deadwood , ambientada en el oeste americano, a finales del siglo XIX, es una de las mejores series de los últimos tiempos (para mí la number one es Los Soprano). Hacía tiempo que quería verla y ahora estoy disfrutando de lo lindo con la segunda temporada.
Me encanta el personaje del Dr. Cochcran, que tiene un importante papel en la serie. ¿Qué hace un médico en una tierra lejana e inhóspita? ¿Qué pasado oscuro encierra? ¿De qué huye o de qué se oculta? Poco a poco iremos conociéndole y sabremos que le acusaron de profanar tumbas (necesitaba cadáveres para estudiar e investigar). Le vemos cuidar a heridos, administrar láudano, enfrentarse a una epidemia de viruela e improvisar un hospital de campaña, o tratar al dueño del burdel de un cálculo que le impedía orinar y le provocaba dolores horribles, o, consultando un libro sobre ortopedia, fabricarle a una joven con parálisis cerebral una ortesis para que pueda caminar mejor.
La serie muestra las difíciles condiciones de vida, las enfermedades y lesiones fruto de accidentes o reyertas, y los escasos medios que tiene el doctor para tratar a sus pacientes.
La serie tiene tres temporadas, y teniendo la calidad que tiene, el magnífico reparto, la lograda ambientación, la música, el cuidado de todos los detalles, y con una historia que podría haber tenido mucho más recorrido es muy triste que terminara, creo que habría merecido alguna temporada más. No sé el motivo de la cancelación, quizás los costes, y ya sabemos que poderosos caballero es don dinero.
Pero he de decir que me he llevado una alegría al comprobar que tendremos una película continuación de la serie Deadwood, con sus personajes, sus ambientes, sus problemas, y será una forma de contentar a los seguidores y de cerrar dignamente una serie de tanta calidad.
En los siguientes enlaces os dejo información sobre la película:
En muchas películas han aparecido personajes con problemas cardíacos. La hipertensión arterial, el infarto agudo de miocardio (Mi padre) o la necesidad de un trasplante de corazón son algunos de los problemas que el cine ha reflejado con cierta frecuencia. En algunos casos es el tema principal de la película o es el protagonista el que sufre dicha afección, como Corazón abierto. En otros casos es un hecho anecdótico o es un personaje secundario el que presenta alguna dolencia cardíaca, como por ejemplo, en Ardid femenino, película en la que la madre del protagonista finge sufrir una dolencia cardíaca para liberarse de problemas y conseguir la atención de su esposo.
Los trasplantes cardíacos han estado ampliamente representados en el cine, como por ejemplo, en títulos como París, película francesa dirigida por Klapish, que cuenta la historia de un bailarín que está esperando un trasplante de corazón; Deuda de sangre protagonizada por Clint Eastwood; Reparar a los vivos en la que una violinista con una cardiopatía degenerativa espera un nuevo corazón; o John Q de Denzel Washington, donde el oscarizado actor afroamericano, cuyo seguro médico no cubre la intervención que necesita su hijo, un trasplante cardíaco, secuestra el hospital para que su hijo sea operado y pueda salvar la vida.
A continuación os voy a hablar de una película basada en hechos reales que tiene la cardiología como protagonista y en la que se refleja la necesidad de la investigación para el progreso médico:
A corazón abierto (Something the Lord made) es un telefilme basado en hechos reales dirigido por Joseph Sargent en 2004.
La película es interesante para conocer los primeros pasos de la cirugía cardíaca pediátrica, aunque no es el único aspecto interesante, pues también se reflejan otras cuestiones como la pasión por la investigación, y por descubrir cosas nuevas que ayuden a la humanidad y puedan salvar vidas. También se abordan cuestiones como la ambición o la discriminación por raza o sexo.
La historia nos traslada al año 1930 y al laboratorio de cirugía experimental Vanderbilt en Nashville donde el joven afroamericano Vivien Thomas, tras dejar su oficio de carpintero, trabaja como ayudante del laboratorio y del animalario. Es una época en la que se discrimina a los negros, se deja claro que éstos viajan en la parte de atrás de los autobuses, separados de los blancos y que no gozan de los mismos derechos. Todo es más difícil para los afroamericanos. Mientras este joven limpia el laboratorio del Dr. Blalock, un cirujano muy prepotente, comienza a leer y a entusiasmarse con los libros médicos de anatomía y acaba sorprendiendo por su habilidad manual con el instrumental quirúrgico. Pero cuando intenta estudiar la carrera de Medicina, todos los ahorros se han perdido en el Crack del 29.
Posteriormente nos encontramos en Baltimore. Han transcurrido unos cuantos años y de 1930 hemos pasado al 1943. Blalock y Thomas, su ayudante, van a la Universidad Johns Hopkins donde tiene lugar el encuentro con la cardióloga pediátrica Helen Brooke Taussig, y surge la propuesta de intentar operar a niños cianóticos, los llamados popularmente, "niños azules", con estenosis pulmonar y con Tetralaogía de Fallot, en aquel momento con un 100% de mortalidad. Podemos ver a esos niños ingresados en la clásica posición de "squtting" (en cuclillas), mecanismo para aliviar la hipo-oxigenación. La sorpresa de ver a un negro con bata dentro del hospital es mayúscula, pero fue en realidad el alma de la experimentación animal llevada a cabo hasta conseguir la fistula que podría emplearse en estos niños, lo que conocemos como un “shunt”, la famosa fístula sistémico-pulmonar que consigue“Cambiar el curso de la sangre para convertir lo azul en rosado”.
A Thomas inicialmente se le negaron los honores por ser negro y no ser médico. Intentó estudiar Medicina, pero por unas cosas o por otras no lo consiguió, aunque finalmente la Universidad de Johns Hopkins le concedió el título de Doctor honorario y Thomas dijo en su discurso:
“Cuando dejé mi martillo y mi sierra ahora hace 40 años y se me ofreció la oportunidad de trabajar con un joven cirujano, no tenía idea de que podría dejar marca en una institución tan prestigiosa como ésta. No tenía idea de que haría una contribución al campo de la medicina que me mereciera esta clase de reconocimiento”. Y aquí os dejo el resumen de un artículo publicado en la Revista de Medicina y Cine
Rev Med Cine 2 (2006): 133-137
EL CARPINTERO ESTADOUNIDENSE Y EL JARDINERO AFRICANO: VIDAS PARALELAS EN LA MEDICINA Y EL CINE
Guillermo Enrique D'Ottavio Callegari, María Eugenia D'Ottavio Callegari, Alberto Enrique D'Ottavio Cattani
Resumen
Este trabajo rescata las vidas paralelas de dos hombres: Vivien T. Thomas, el carpintero estadounidense, y Hamilton Naki, el jardinero africano, que, viviendo en ambientes hostiles de falta de medios y de segregación racial, llegaron a sobresalir de tal modo en la Medicina que ambos contribuyeron de manera significativa a ella, junto a médicos del renombre de Alfred Blalock y Christian Barnard. A su vez, uno y otro recibieron el doctorado honoris causa sin poder haber sido médicos (como era su deseo), son destacados en sus respectivos países de nacimiento y merecieron reconocimientos fílmicos (Partners of the Heart (2003) de Bill Duke y Andrea Kalin y A corazón abierto/ Something the Lord Made (2004) de Joseph Sargent para Vivien T. Thomas y un documental en proyecto Hands of a Forgotten Hero para Hamilton Naki), susceptibles de servir de ejemplo a alumnos y profesionales de la salud en particular y al público en general así como de ser debatidos en los aspectos académicos, ético-morales y humanos que ofrecen.
El viernes 19 de octubre tendremos el placer de presentar el documental "Ser médico", dentro de la VII Jornada de Cine y discapacidad, donde se resaltan los valores del médico. Se habla, por ejemplo, de la voluntad, el sacrificio, la investigación o la humanidad, y se hace referencia a figuras de la Medicina como Santiago Ramón y Cajal, Severo Ochoa, Gregorio Marañón, o Carlos Jiménez Díaz.
Ficha técnica
Dirección: Benjamín Herreros
Guión: Benjamín Herreros, Ramón Ortega y Pedro Gargantilla
Producción ejecutiva: Antonio Zapatero,
Emilio Casariego y Sergio Calvo,
Narración: Luis Bajo
Producción: María Jesús Pascual
Música: Miguel Herreros Sonido: Rubén Carregal Cámaras: Sergio Carmona y Miki Ambrossi
Diseño gráfico: Cristina Romeu
Dirección de fotografía: Chus Arcas Realización y montaje: José Cabanach
Idea original: Grupo de Trabajo de
Bioética de la Sociedad Española de Medicina Interna
Reparto: Fernando Bandrés,
Luis Buzón, José María Fidalgo, Cristina Fuente, José Luis Garci, Natalia
Mayoral, Javier Sádaba, Diego Reverte, Eloy Pacheco, Carmen Suárez, Miguel Ángel
Sánchez Crillón, Miguel Ángel Sánchez González y Miriam Sánchez
Año: 2017 Duración:
26:13 País: España
El documental lo presentará la Dra. María Jesús Pascual Segovia, Jefa de Sección de Comunicación Interna.Subdirección General de Recursos Humanos.Madrid Salud-Ayuntamiento de Madrid, que ya ha participado anteriormente en las Jornadas de Cine y discapacidad con charlas muy interesantes y amenas. No os lo podéis perder.
Os recuerdo los datos básicos de la jornada y os dejo el link donde podéis formalizar la inscripción:
Fecha: 19-octubre-2018. Horario: 8,30 h-15,00 h.
Lugar de celebración: Salón de Actos del edificio de gestión del Campus de Alcorcón.