viernes, 2 de septiembre de 2011

LA DIABETES EN EL CINE

La diabetes suele aparecer en el cine y la televisión con cierta asiduidad aunque, habitualmente, se trata de algo secundario en la trama y aunque con frecuencia se muestra la enfermedad de manera correcta también se cometen muchos errores.

En la película La Habitación del pánico, protagonizada por Jodie Foster su hija es diabética y cuando han de encerrarse en la habitación del pánico la niña está hipoglucémica y necesita una inyección de glucagón, pero no la tienen, y esto produce una situación de gran tensión y dramatismo, aunque nos surge una pregunta: Si esta señora es tan precavida que hasta se construye una habitación del pánico en su casa ¿Cómo no toma precauciones mucho más sencillas como tener algún dulce o medicación en dicha cámara acorazada, sabiendo cuál es la enfermedad de su hija?

 

Una película interesante y de curioso montaje, de la que ya hemos hablado anteriormente en este blog es Memento sobre un hombre con graves problemas de memoria. Dichos problemas provocan la muerte de la esposa de Jankis, por sobredosis con insulina, pues no recuerda que se la ha inyectado y vuelve a inyectársela con resultados fatales.

 

En Magnolias de acero (Herbert Ros, 1989) con Julia Roberts, cuando la protagonista sufre una hipoglucemia en la peluquería y empieza a convulsionar, en vez de inyectarle glucagón intentan que beba un zumo a la fuerza, es una escena que aporta gran dramatismo.  Además la madre se enfada con su hija cuando sabe que está embarazada pues piensa que una mujer diabética no debería tener hijos.

 
En la tercera parte de la magnífica saga El Padrino (Francis Ford Coppola, 1990), Michael Corleone (Al Pacino) tiene diabetes tipo II, y en un momento de estrés sufre un episodio de hipoglucemia. Posteriormente va a precisar tratamiento con insulina.

 

En 1990 Barbet Schroeder dirigió El misterio Von Bülow, basada en un hecho real. Se trata de uno de los casos criminales más misteriosos de los últimos tiempos: la acusación y juicio del barón Claus von Bülow, en 1980, acusado de provocar el coma de su millonaria esposa por una sobredosis de insulina. El barón está interpretado por jeremy Irons y la esposa por Glenn Close.

 
Una película de interés es Life for a child (Edward Lachman en 2008). Este filme sigue el viaje de varios niños con diabetes tipo 1 en Nepal. Producida por la Federación Internacional de Diabetes (FID) y Eli Lilly and Company,se rodó para aumentar la concienciación sobre el impacto devastador de la diabetes y recabar apoyos para la iniciativa de la FID que lleva el mismo nombre que la película. Ganó la aclamación de la crítica durante el Festival de Cine de Tribeca (2008), en Viena (2008), en Heartland (2008) y en el Festival du Nouveau Cinéma de Montréal (2009).

 

Una película en la que la diabetes no es tan colateral es Punto de equilibrio (Ernesto Parysow, 1998) que muestra el impacto de esta enfermedad en el paciente y en su entorno familiar y laboral. El protagonista es diabético, aunque al principio de la película no lo sabe, aunque algo le ocurre: siempre tiene ganas de orinar, tiene mucha hambre y mucha sed (poliuria, polifagia y polidipsia). Tras el diagnóstico ha de cuidarse y cambiar hábitos de vida. En la película hay otro personaje, en este caso con diabetes tipo I, que lleva años con la enfermedad y ha de inyectarse insulina. Una película interesante en la que la diabetes es protagonista.

 

Como bibliografía se puede citar un artículo de la Revista Medicina y Cine: Medicina en Fotogramas: Endocrinología/ Cirugía vascular: el pie diabético de Francisco S. Lozano Sánchez, Enrique García Sánchez y José Elías García Sánchez (Rev Med Cine 2008;4:86-89). En este artículo, ilustrado con múltiples fotografías, se hace mención a varias películas: Nada en común (Garry Marshall, 1986). En esta película un personaje tiene pie diabético (neuropatía e isquemia arterial que generalmente se asocia a infección) con úlceras cutáneas y gangrena, lo que hace que se precise tratamiento quirúrgico. Además presenta retinopatía diabética, otra complicación habitual de los pacientes con diabetes. En este artículo también se cita la película Patch Adams (Tom Shadyac, 1998) en la que una paciente con diabetes tipo I tiene un pie diabético, con úlceras cutáneas y gangrena. Se recomienda control de la glucemia, tratamiento antibiótico y amputación. Por último se cita El buen pastor (Robert De Niro, 2006) título en el que un personaje tiene pie diabético, lo lleva vendado y presenta grandes dificultades para andar. Para desplazarse necesita utilizar unas muletas axilares.

3 comentarios:

  1. Una aportación muy interesante y extensa sobre esta enfermedad tan frecuente.

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  2. Muchas gracias por el comentario
    Saludos,
    Susana

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  3. Interesante... hasta ahora no había pensado en ello.
    Gracias.

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